LOS AMOS DEL MUNDO
-LOS AMOS DEL MUNDO-
Hoy no voy a tratar un tema relacionado con la psicología, sino que quiero intentar arrojar un poco de luz e intentar responder a la pregunta de: ¿Somos nosotros quiénes gobernamos nuestras propias vidas?
Durante toda mi vida me había planteado una seria de preguntas a las que sinceramente creía que tenía las respuestas. A diferencia de lo que pensaba, al preparar este pequeño ensayo me he dado cuenta de la gran cantidad de mentiras que me han hecho creer, pero sobretodo, de la gran multitud de engaños que he dejado que me hagan creer. Cuando una persona no sabe algo lo más normal es que investigue, pues sentimos un impulso inherente para rellenar esos pequeños huecos en el conocimiento que vamos creando a lo largo de nuestra vida. La razón por la que este sentimiento no apareció en mí fue porque tenía arraigadas una serie de respuestas de las que nunca dude y, por tanto, no era consiente de esos pequeños huecos que se habían llenado con ideas falsas y ficticias. Me parecía tan lógico pensar que la pobreza era inamovible, que la crisis del 2008 la habíamos causado todos los españoles a través de nuestro consumismo excesivo o que los bancos simplemente funcionaban como intermediarios entre unas personas y otras. Sin embargo, ahora me doy cuenta de que todas esas ideas discrepan mucho de la realidad. Aunque siempre pensé que la democracia no funcionaba del todo bien pues los partidos políticos hacían cosas distintas a lo que ponía en sus programas electorales. Nunca pensé que esto, era debido a gente con mucho poder que decidía lo que se podía o no se podía hacer independientemente del partido político que estuviera gobernando en ese momento, sino que ingenuamente le echaba la culpa al político por no cumplir su respectivo programa electoral —como creo que haría la mayoría de la gente—. Tras esta pequeña introducción me surgen una serie de preguntas a las que voy a intentar resolver a lo largo de este ensayo: ¿Cuál es la verdad de las crisis Española del 2008?, ¿Cuál es la razón por la que cada vez existan más desigualdades entre los estadios sociales?, ¿Por qué nadie hace nada?, ¿Cómo una persona puede dejar que mueran miles de personas solo por ver como en su cuenta bancaria aparece un cero más?, ¿Esta situación no tiene solución o es lo que nos hacen creer?, ¿cómo es posible que vivamos tan desinformados en la sociedad de la información?... Comencemos.
Durante toda mi vida me había planteado una seria de preguntas a las que sinceramente creía que tenía las respuestas. A diferencia de lo que pensaba, al preparar este pequeño ensayo me he dado cuenta de la gran cantidad de mentiras que me han hecho creer, pero sobretodo, de la gran multitud de engaños que he dejado que me hagan creer. Cuando una persona no sabe algo lo más normal es que investigue, pues sentimos un impulso inherente para rellenar esos pequeños huecos en el conocimiento que vamos creando a lo largo de nuestra vida. La razón por la que este sentimiento no apareció en mí fue porque tenía arraigadas una serie de respuestas de las que nunca dude y, por tanto, no era consiente de esos pequeños huecos que se habían llenado con ideas falsas y ficticias. Me parecía tan lógico pensar que la pobreza era inamovible, que la crisis del 2008 la habíamos causado todos los españoles a través de nuestro consumismo excesivo o que los bancos simplemente funcionaban como intermediarios entre unas personas y otras. Sin embargo, ahora me doy cuenta de que todas esas ideas discrepan mucho de la realidad. Aunque siempre pensé que la democracia no funcionaba del todo bien pues los partidos políticos hacían cosas distintas a lo que ponía en sus programas electorales. Nunca pensé que esto, era debido a gente con mucho poder que decidía lo que se podía o no se podía hacer independientemente del partido político que estuviera gobernando en ese momento, sino que ingenuamente le echaba la culpa al político por no cumplir su respectivo programa electoral —como creo que haría la mayoría de la gente—. Tras esta pequeña introducción me surgen una serie de preguntas a las que voy a intentar resolver a lo largo de este ensayo: ¿Cuál es la verdad de las crisis Española del 2008?, ¿Cuál es la razón por la que cada vez existan más desigualdades entre los estadios sociales?, ¿Por qué nadie hace nada?, ¿Cómo una persona puede dejar que mueran miles de personas solo por ver como en su cuenta bancaria aparece un cero más?, ¿Esta situación no tiene solución o es lo que nos hacen creer?, ¿cómo es posible que vivamos tan desinformados en la sociedad de la información?... Comencemos.
La primero que quiero que se borre de la cabeza de las personas es la idea de que somos libres de hacer lo que queramos y cuando queramos, sino que más bien hacemos lo que nos permiten hacer y cuando nos lo permiten. Me acuerdo cuando le decía a mi padre: Obama es el rey del mundo y el siempre me contestaba: Todo el mundo tiene un jefe, nunca lo olvides. Sinceramente, nuca le hacía caso pues pensaba que era imposible que una persona tuviera más poder que Obama—cuando gobernaba—. Estaba confundiendo algo tan básico como que llegar al gobierno no implica llegar al poder (López & Navarro, 2012). Es más, estas personas que dirigen a los políticos y que tienen más poder que ellos, son individuos que no suelen salir en la tele, pero que tienen el poder suficiente para dirigir nuestra vida sin apenas ser nosotros conscientes de ello conforman la mano visible que mueven los mercados
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| Propaganda (Edward Bernays) |
Algunas de esas estrategias utilizadas por las entidades bancarias la
padecemos la mayoría de los personas del mundo día a día. Las cuales desde mi
punto de vista, nunca tuvieron mucho sentido, pero ahora todo encaja pues iba
más allá de lo que yo creía. Nunca entendí porque subir tanto los impuestos en
una época de crisis, cuando, por ejemplo, la deuda que tiene España en la
actualidad es impagable, como bien remarca Pedro Montes, una y otra vez, en el
vídeo salir del euro. Visto esto, no
tiene sentido aumentar los impuestos en época de crisis, ya que solo serviría
para empeorar el bienestar de los ciudadanos de un país. Bueno no de todos,
sino de los de siempre. Debido, básicamente,
a que cuanto más dinero tienes, más fácil es
evadir los impuestos a través paraísos
fiscales o a través del procedimiento llamado precios de transferencia. Esta es la causa por la que Pikkety
propuso la creación de unos impuestos a grandes capitales.
Pero dejando, este tema un poco de lado, y volviendo a las estrategias
utilizadas por los bancos, podríamos señalar las siguientes: imponer a los
gobiernos políticas que reduzcan los salarios —de ahí el aumento de los
impuestos en gran medida—, fomentar modelos de crecimiento basados en la
adquisición de bienes duraderos que requieran de una inversión cuantiosa y a
largo plazo, evitar que los bancos centrales proporcionen a los gobiernos la financiación
que necesitan, obligándoles a recurrir a la banca privada a cambio de intereses
mucho más altos —algo que se ha dado con el Banco Central Europeo– y,
sobretodo, a través del consumismo compulsivo, a lo que se llama la obsolescencia programada (López &
Navarro, 2012). La banca consigue
todos estos objetivos no solo mediante el control de los gobiernos, sino que
utiliza lo que constantemente Bernays había llamado propaganda. La
propaganda se basaba en el uso de los principios de la teoría psicoanalítica de
Freud para vincular objetos con productos inconscientes, consiguiendo así, un
mayor consumismo, la adquisición de inútiles infraestructuras, así como se
señala en el vídeo el siglo del yo.
Todo esto con el fin único de crear deuda. Pero, alguien podría pensar ¿por
qué los bancos tienen tanto interés en crear deuda? La respuesta es simple,
porque ganan dinero con ello. Al contrario que lo que hacen el resto de
negocios, la banca le interesa que los sujetos no dispongan de esos recursos y
tenga que solicitarlos con crédito.
Esto me lleva a intentar aclarar las razones de la causa de las crisis española del 2008, las cuales la gente desconoce, pero que yo ahora tengo mucho más claro. Asimismo, le podemos echar la culpa a malas decisiones políticas cómo la Ley de Liberación del suelo promulgada por Aznar que produjo un efecto imprevisto, pero cuya finalidad era abaratar el coste de la vivienda. O podemos seguir echándonos la culpa a nosotros mismos por haber aceptado hipotecas basadas en preconcepciones altamente irracionales que el precio de la vivienda nunca baja, cosa sobre lo que se hace mucho énfasis en el vídeo de Españistan. Pero pensándolo bien, los causantes de todo ello son quienes ofrecen esas falsas hipotecas de manera intencional, las entidades bancarias. Siendo los receptores de estas falsas ofertas gente que lo único que quiere es conseguir ese ideal de éxito con el que nos bombardean día a día a través de la propaganda en las películas y medios de comunicación (Bernays, 2008). Por esta razón debemos de quitarnos ese sentimiento de culpa que aflora en muchos de nosotros.
Esto me lleva a intentar aclarar las razones de la causa de las crisis española del 2008, las cuales la gente desconoce, pero que yo ahora tengo mucho más claro. Asimismo, le podemos echar la culpa a malas decisiones políticas cómo la Ley de Liberación del suelo promulgada por Aznar que produjo un efecto imprevisto, pero cuya finalidad era abaratar el coste de la vivienda. O podemos seguir echándonos la culpa a nosotros mismos por haber aceptado hipotecas basadas en preconcepciones altamente irracionales que el precio de la vivienda nunca baja, cosa sobre lo que se hace mucho énfasis en el vídeo de Españistan. Pero pensándolo bien, los causantes de todo ello son quienes ofrecen esas falsas hipotecas de manera intencional, las entidades bancarias. Siendo los receptores de estas falsas ofertas gente que lo único que quiere es conseguir ese ideal de éxito con el que nos bombardean día a día a través de la propaganda en las películas y medios de comunicación (Bernays, 2008). Por esta razón debemos de quitarnos ese sentimiento de culpa que aflora en muchos de nosotros.
Estas estrategias que ha utilizado la banca para crear demanda, así como la
facilidad de la gente con altas cantidades de dinero para evadir impuestos ha
creado, como era previsto, una gran cantidad de desigualdades. Consiguiendo así
que 8 personas consigan la misma riqueza que 3600 millones de personas como se
señala el informe oxfan. Sin embargo,
además de las causas mencionadas anteriormente, aquí adquiere mucha importancia
la visión económica dominante que recibe el nombre de neoliberalismo. Los defensores del neoliberalismo apoyan una amplia
liberalización de la economía, el libre comercio en general y una drástica
reducción del gasto público y de la intervención del Estado en la economía a
favor del sector privado. Apoyándose en seis falsas premisas: el mercado nunca
se equivoca, las empresas tienen que maximizar sus beneficios, la riqueza
individual no es perjudicial sino un síntoma de éxito, el crecimiento del PIB
deber ser el principal objetivo de la elaboración de políticas, nuestro modelo
económico es neural desde el punto de vista del género y los recursos de
nuestro planeta son limitados. Todas estas premisas no solo son falsas sino que
todas ellas van dirigidas a producir un aumento de la desigualdad como bien se
indica en el informe oxfan. Este
aumento de las desigualdades me lleva a pensar algo a lo que ya le daba vueltas
de pequeño y es la idea de cómo alguien puede dejar morir a tanta gente con tal
de ver un cero más en su cuenta bancaría, ya que solo con que entre 1990 y 2010
el crecimiento económico hubiese beneficiado a los más vulnerables, en la
actualidad habría 700 millones de
personas menos en situación de pobreza. Asimismo,
por mucho que le daba vueltas siempre llegaba a la misma conclusión: nunca lo sabré porque nunca tendré tanto
dinero. El ser humano siempre quiere más y esto demuestra que aún siendo la
persona más rica del mundo, quieres más dinero, incluso a costa del bienestar
muchas personas. Estos tipos de actividades económicas es lo que en los amos del mundo se refieren a ello como terrorismo financiero (López & Navarro, 2012).
Una de las preguntas que quiero responder antes de acabar este ensayo, es ¿cómo es posible que vivamos tan desinformados en la sociedad de la información? La respuesta es fácil porque a los bancos le interesa que sea así, es una ignorancia cultivada. Pues esta ignorancia es la que le ha permitido a los bancos engañar miles de personas, vendiéndoles productos financieros fraudulentos, imponiéndoles cláusulas abusivas o destinando sus ahorros sin apenas decirlo a inversiones especulativas que han perdido todo el valor. Pues como bien indica Henry Ford: Si la gente supiera que lo que hacía los bancos con sus ahorros al día siguiente habría una revolución (López & Navarro, 2012). Esto nos deja entrever, de nuevo, hasta donde llega la influencia de lo que hemos denominado en este ensayo los héroes randianos del siglo XXI.
Ahora, se que muchos de vosotros pensaréis, pero ¿esta situación tiene solución? A pesar de lo que nos hacen creer, como una y otra vez he repetido a lo largo de este escrito, sí, la hay y está en nuestras manos. Esa solución no tiene nada que ver con salir o no de la UE, por ejemplo, en el caso de España. Sino que la solución es algo más radical. Es la reversión de la situación financiera actual de manos de la ciudadanía, pues esta cuenta con los recursos suficientes para hacerlo y evitar que esta situación sea in aeternum. Aquí podemos hacer un símil con la esclavitud la cual era aceptada generalmente como un derecho natural e indiscutible y al final fue abolida. Las cosas cambian. Al igual que ocurrió con la dictadura en España que terminó gracias a los movimientos de los trabajadores. Es cuestión de tiempo que nos demos cuenta de ello (López & Navarro, 2012).
A lo largo de este ensayo tanto yo, como la persona que esta leyendo estas páginas hemos adquirido una serie de conocimientos que son súper importantes y que toda persona debería saber en pleno siglo XXI. Hemos aprendido como la democracia en la práctica no es lo nos enseñan en la escuela, sino que todo lo que hacemos en nuestra vida esta dirigido por personas con mucho más poder que nosotros por el mero hecho de tener más dinero y que de manera invisible guían nuestra vida hacia un sentido u otro. Con el único fin de conseguir un incremento en el número plasmado en su cuenta bancaria. A pesar de que ello suponga la muerte y el sufrimiento de miles de personas a partes iguales, lo que se ha visto de forma empírica en los últimos años en un crecimiento abrumante de las desigualdades. Las estrategias para conseguirlo son sutiles de manera intencional para que las personas las padezcamos y aceptemos de manera inconsciente. Además, estos héroes randianos del siglo XXI nos imponen una ignorancia cultivada para aumentar este efecto y que funcionemos como simples autómatas. Sin embargo, esto no es el final, sino que tenemos las herramientas suficientes para terminar con esta situación de desigualdad y conseguir una libertad real y no la mera fantasía en la que vivimos en nuestros días. No se trata de echar la culpa a unos u otros se trata de actuar orientados a conseguir un objetivo claro, conseguir un bienestar social mundial o, por lo menos intentarlo.
Una de las preguntas que quiero responder antes de acabar este ensayo, es ¿cómo es posible que vivamos tan desinformados en la sociedad de la información? La respuesta es fácil porque a los bancos le interesa que sea así, es una ignorancia cultivada. Pues esta ignorancia es la que le ha permitido a los bancos engañar miles de personas, vendiéndoles productos financieros fraudulentos, imponiéndoles cláusulas abusivas o destinando sus ahorros sin apenas decirlo a inversiones especulativas que han perdido todo el valor. Pues como bien indica Henry Ford: Si la gente supiera que lo que hacía los bancos con sus ahorros al día siguiente habría una revolución (López & Navarro, 2012). Esto nos deja entrever, de nuevo, hasta donde llega la influencia de lo que hemos denominado en este ensayo los héroes randianos del siglo XXI.
Ahora, se que muchos de vosotros pensaréis, pero ¿esta situación tiene solución? A pesar de lo que nos hacen creer, como una y otra vez he repetido a lo largo de este escrito, sí, la hay y está en nuestras manos. Esa solución no tiene nada que ver con salir o no de la UE, por ejemplo, en el caso de España. Sino que la solución es algo más radical. Es la reversión de la situación financiera actual de manos de la ciudadanía, pues esta cuenta con los recursos suficientes para hacerlo y evitar que esta situación sea in aeternum. Aquí podemos hacer un símil con la esclavitud la cual era aceptada generalmente como un derecho natural e indiscutible y al final fue abolida. Las cosas cambian. Al igual que ocurrió con la dictadura en España que terminó gracias a los movimientos de los trabajadores. Es cuestión de tiempo que nos demos cuenta de ello (López & Navarro, 2012).
A lo largo de este ensayo tanto yo, como la persona que esta leyendo estas páginas hemos adquirido una serie de conocimientos que son súper importantes y que toda persona debería saber en pleno siglo XXI. Hemos aprendido como la democracia en la práctica no es lo nos enseñan en la escuela, sino que todo lo que hacemos en nuestra vida esta dirigido por personas con mucho más poder que nosotros por el mero hecho de tener más dinero y que de manera invisible guían nuestra vida hacia un sentido u otro. Con el único fin de conseguir un incremento en el número plasmado en su cuenta bancaria. A pesar de que ello suponga la muerte y el sufrimiento de miles de personas a partes iguales, lo que se ha visto de forma empírica en los últimos años en un crecimiento abrumante de las desigualdades. Las estrategias para conseguirlo son sutiles de manera intencional para que las personas las padezcamos y aceptemos de manera inconsciente. Además, estos héroes randianos del siglo XXI nos imponen una ignorancia cultivada para aumentar este efecto y que funcionemos como simples autómatas. Sin embargo, esto no es el final, sino que tenemos las herramientas suficientes para terminar con esta situación de desigualdad y conseguir una libertad real y no la mera fantasía en la que vivimos en nuestros días. No se trata de echar la culpa a unos u otros se trata de actuar orientados a conseguir un objetivo claro, conseguir un bienestar social mundial o, por lo menos intentarlo.
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| La rebelión de Atlas (Ayn Rand) |
Referencias bibliográficas (libros)
Bernays, E. (2008). Propaganda. Barcelona:
Melusina.
Navarro, V. y López, J.
T. (2012). Los amos del mundo. Barcelona: Grupo Planeta.
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